Gestionar agua para la conservación del medio ambiente permite garantizar la restauración, mantener la biodiversidad a lo largo del corredor ribereño en el delta y agua en el cauce.
Gestión del agua
El manejo transparente y eficiente del agua es una labor estratégica para mantener la restauración en el delta del río Colorado dadas las condiciones de la cuenca que enfrenta: la peor sequía en los últimos 114 años y los efectos del cambio climático. Gestionar agua para conservación del medio ambiente en el delta del Río Colorado y aprovecharla al máximo, representa un reto importante que involucra la gestión binacional entre las autoridades del agua de México y Estados Unidos.
Los volúmenes de agua para estos fines son producto de las negociaciones asentadas en las actas binacionales 319 y 323; esta última, negociada en septiembre de 2017, define cómo los dos países compartirán el agua del río Colorado hasta 2026, en medio de crecientes presiones sobre los recursos hídricos. Es parte de un marco de políticas más amplio del río Colorado que proporciona múltiples beneficios para los usuarios de agua en ambos lados de la frontera y que refuerza los acuerdos del Tratado de 1944, un pacto entre los gobiernos federales de EE. UU. y México.
Medir y conciliar las entregas de agua garantiza el recurso para todos los usarios del agua
Los gobiernos de Estados Unidos y México están proporcionando 2/3 del total del agua comprometida (140,000 acres-pie o 173 hm³ en 9 años) con fines ambientales, y la coalición de organizaciones que componen la Alianza Revive el Río Colorado está proporcionando 1/3 del agua (un total de 70,000 acres-pie o 86 hm³ en 9 años).
A través de la colaboración continua, con beneficios equilibrados tanto para México como para EE. UU., esta planificación anticipada contribuye a una mayor certeza durante tiempos de escasez, fomenta un entorno más estable y ofrece beneficios sustanciales para las personas en la región.
Desde sus inicios en el 2015, REC ha tenido la tarea principal de contar con una figura especializada en gestión del agua para mantener con certidumbre y transparencia los flujos que utilizan estas organizaciones en los sitios de restauración ecológica, así como el aprovechamiento en el cauce del río, que prácticamente estaba seco.
Ser el custodio de toda el agua que se utiliza para fines ambientales implica medir y conciliar las entregas y colaborar con otros usuarios, principalmente el agrícola, para realizar capacitaciones en programación y manejo del recurso. Así, es posible garantizar el complejo trabajo de restauración, mantener la biodiversidad a lo largo del corredor ribereño en el delta y agua en el cauce.